El mes de abril inicia con una serie de aumentos en servicios esenciales que afectan directamente el bolsillo de las familias trabajadoras.
En el transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), colectivos y trenes ajustan sus tarifas cerca de un 2,6%, siguiendo la actualización mensual atada a la inflación, mientras que el subte también incrementa sus precios, manteniendo la tendencia de aumentos escalonados en un servicio fundamental para la movilidad popular.
En relación a la medicina prepaga, las cuotas subirán hasta un 2,3% en abril, reflejo del aumento en los costos del sistema privado de salud que impacta en millones de afiliados y pone en evidencia la importancia de fortalecer la salud pública para garantizar el acceso universal.
Los combustibles también tendrán aumentos estimados entre el 2% y 3%, motivados por ajustes impositivos y movimientos cambiarios, mientras que las tarifas de electricidad y gas subirán en promedio un 10% en el marco de la reducción de subsidios, una decisión que, aunque busca ordenar las cuentas públicas, golpea directamente a los sectores populares.
Otros rubros como telecomunicaciones y alquileres aplicarán incrementos; en alquileres, los aumentos interanuales pueden superar el 200% conforme a los índices vigentes, situación que agrava las dificultades para garantizar una vivienda digna a las y los jóvenes y trabajadores de nuestra región.
Este conjunto de aumentos se suma a la presión inflacionaria, reforzando la necesidad de políticas públicas que protejan el salario y amplíen el acceso a derechos básicos como la salud, transporte, y vivienda, pilares fundamentales para el desarrollo igualitario del conurbano bonaerense y todo el país.







