La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) presentó un nuevo esquema para el Impuesto Automotor 2026 que beneficiará al 75% de los vehículos registrados en la provincia, anunciaron desde el organismo.
Este renovado sistema, que entra en vigencia en marzo, contempla una reducción de las alícuotas y simplifica la tabla de valores, bajando los tramos de 15 a tan solo 5. Esta reforma busca hacer más progresiva y justa la carga fiscal sobre los propietarios de vehículos.
Además, se habilita el pago en hasta 10 cuotas mensuales, favoreciendo la previsibilidad financiera de los hogares, especialmente en un contexto económico que aún presenta desafíos para las mayorías.
De acuerdo con la información oficial, la alícuota mínima baja de 3,64% a 1%, y la máxima desciende de 5% a 4,5%. La carga fiscal promedio sobre los automóviles será del 1,9%, lo que representa una reducción del 65% con respecto a 2019, consolidando un sistema tributario más equitativo para las y los bonaerenses.
Cristian Girard, director ejecutivo de ARBA, destacó que "desde el primer día de la gestión del gobernador Axel Kicillof nuestra prioridad fue aliviar la carga fiscal de los sectores medios y avanzar hacia un esquema más progresivo en el Impuesto Automotor".
Girard señaló que el esquema previo favorecía a vehículos de mayor valor, una distorsión que esta reforma corrige para que quienes poseen mayor capacidad contributiva aporten acorde a su patrimonio.
Además, resaltó que "en 2026, el 75% de los contribuyentes pagará menos y podrá abonar en hasta 10 cuotas mensuales, facilitando el cumplimiento y brindando mayor certidumbre".
ARBA recordó que el primer vencimiento será el 10 de marzo y que quienes opten por el pago anual podrán acceder a un descuento de hasta el 15%. También, los contribuyentes que paguen cada cuota en término recibirán un beneficio de hasta un 10% por buen cumplimiento.
Esta iniciativa forma parte de la política fiscal del gobierno provincial para aliviar la carga sobre las mayorías trabajadoras y medias, mientras se mantiene un control responsable sobre quienes cuentan con mayores recursos, consolidando un sistema tributario equitativo y solidario.







