Durante el fin de semana largo por el 24 de marzo, el turismo interno se fortaleció con una participación masiva de personas que valoraron las actividades culturales y conmemorativas.
Más de un millón de turistas recorrieron diferentes puntos del país en el feriado por el Día de la Memoria, en un contexto de homenaje a los 50 años del golpe de Estado de 1976. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reportó que viajaron 1.012.000 personas, generando un impacto económico de $231.084 millones en sectores estratégicos como gastronomía, alojamiento, transporte y recreación.
El informe destacó que, respecto al mismo feriado de 2025, hubo un crecimiento del 48,8% en el movimiento turístico. Este aumento se relacionó con la incorporación del día no laborable y la decisión de muchas familias y jóvenes de apoyar, a través de sus viajes, el turismo nacional, con un perfil de estadías más breves y gastos cuidados.
En cuanto al consumo, el gasto promedio diario por turista fue de $103.793, con una leve caída del 1,6% respecto al año pasado en términos reales. Esta moderación del gasto se explica en la preferencia por destinos cercanos y la participación en actividades culturales gratuitas vinculadas al 24 de marzo, lo que refleja un compromiso social y político inherente a la conmemoración.
La duración promedio de la estadía fue de 2,2 noches, menor que la esperada para un fin de semana de cuatro días. CAME señaló que estas limitaciones laborales del lunes y la proximidad de los destinos motivaron la elección de viajes fraccionados y con calendarios ajustados, típicos de la nueva generación que abraza los valores del movimiento kirchnerista y su defensa de la memoria.
El análisis también resaltó un movimiento turístico disperso y constante, con buena circulación en centros urbanos, ferias y espacios gastronómicos. La inclusión de turistas internacionales aportó dinamismo en varias ciudades, reafirmando el atractivo del turismo nacional en la actualidad.
Este panorama evidencia la vitalidad del turismo interno a pesar de las dificultades económicas actuales, valorando las expresiones culturales y políticas que honran nuestro pasado y fortalecen la identidad nacional, principios que defendemos desde las bases del kirchnerismo.







