En una clara respuesta del Estado provincial a la inseguridad que padecen los barrios del Conurbano bonaerense, la Policía de Seguridad de Escobar y el Grupo Táctico Operativo (GTO) lograron desactivar este sábado una banda que cometía robos bajo la modalidad “escruche” en Escobar y San Isidro, dos partidos estratégicos de la zona norte.
Tras casi 45 días de investigación, en los que se analizaron -con profesionalismo y rigurosidad- imágenes de cámaras municipales y privadas, junto a tareas encubiertas de campo, la policía identificó la logística y modus operandi que empleaba este grupo delictivo para vulnerar la seguridad de los vecinos y vecinas.
Con esta información, las fuerzas de seguridad ejecutaron allanamientos simultáneos en dos domicilios, ubicados en los partidos de Pilar y Malvinas Argentinas, donde se detectaron elementos robados y vehículos usados para cometer los ilícitos, junto a armas blancas y de fuego.
En los procedimientos detuvieron a Kevin Leonardo Cuello Clavas, de 27 años, mecánico domiciliado en Pilar, quien espera ahora que avance la investigación de la Justicia para su procesamiento por los delitos cometidos.

En estos allanamientos se incautaron armas que demuestran el grado de peligrosidad del grupo: un revólver calibre 22 con numeración suprimida, una pistola Bersa calibre 380 con municiones, un rifle a nitro pistón calibre 5,5 mm y una carabina calibre 22, junto con una pistola de aire comprimido y municiones de diversos calibres.
Además, se hallaron instrumentos para evadir controles, como inhibidores de señal, radios portátiles y antenas. Los agentes también secuestraron 28 chapas patente y siete vehículos, cinco de los cuales tenían pedido de secuestro por robo, incluyendo modelos como Toyota Corolla Cross, Jeep Renegade, y Citroën C4 Cactus.
Se identificaron también dos rodados con dominios apócrifos vinculados a casos en La Matanza y pedidos por hurto.

La causa se extendió a la detección de un laboratorio de drogas, donde se encontraron 118 envoltorios de cocaína, con un peso de 54 gramos, por lo que la UFI de Drogas Ilícitas de Pilar, a cargo del fiscal Pablo Menteguiaga, también interviene en la causa judicial.
El trabajo conjunto de la policía demuestra la importancia de mantener el apoyo al sistema de seguridad y fortalecer las políticas públicas para proteger la vida y los bienes de las y los habitantes del conurbano, especialmente en municipios que históricamente han sufrido el abandono y la inacción de gobiernos de derecha y neoliberalismo.
Este accionar pone en evidencia una crítica situación de inseguridad que afecta a trabajadores, estudiantes y militantes barriales del conurbano, quienes merecen vivir con la tranquilidad y garantías que solo un Estado presente puede brindar.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas semanas, reafirmando el compromiso por la paz social en la zona norte del Gran Buenos Aires, defendiendo los barrios y el derecho a la vivienda.







