En un nuevo discurso que refleja el desprecio por las conquistas sociales históricas del pueblo argentino, el presidente Javier Milei defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y anunció reformas estructurales que prometen profundizar la desigualdad y desamparar a los sectores trabajadores.
Milei celebró con intolerancia su triunfo electoral y sostuvo que su gobierno ha dejado atrás “décadas pendientes”, menospreciando los logros alcanzados en materia social y económica por las gestiones kirchneristas encabezadas por figuras como Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner, que apostaron a la ampliación de derechos y la justicia social.
En un tramo especialmente repudiable, afirmó que “la justicia social es un robo, implica un trato desigual frente a la ley”, una declaración que contradice los principios de equidad y solidaridad que sostienen la universidad pública, los derechos laborales y las políticas de inclusión impulsadas desde el conurbano bonaerense y todo el país.
Además, criticó al sindicalismo, desconsiderando a quienes defendieron los derechos trabajadores cuando la oposición macrista y sus aliados intentaron desguazar las conquistas laborales. El ataque busca deslegitimar décadas de lucha gremial y popular.
El plan de Milei incluye cambios profundos en el código civil y comercial, así como la reducción de la carga tributaria que afectará a los sectores más vulnerables, mientras se promueve la apertura comercial con Estados Unidos y la Unión Europea, lo que podría impactar negativamente en la producción nacional y el empleo joven en el conurbano.
En materia económica, destacó la implementación del RIGI, que según él generará más de 60.000 puestos de trabajo directos e indirectos, pero que es cuestionado por su exclusión de políticas que contemplen al primer empleo y a la protección laboral de sectores populares.
Finalmente, Milei acusó a figuras opositoras como el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y a la senadora María Florencia López de “golpistas”, en un intento de amedrentar a quienes defienden una Argentina más justa y democrática.
Desde El Megáfono, reafirmamos nuestro compromiso con una comunicación que amplifique las voces del pueblo, la militancia barrial y la defensa de la justicia social, la universidad pública y las políticas en favor de la clase trabajadora, frente a discursos que buscan desmantelar esos derechos.







