La reciente derogación de la resolución conjunta 118/2012 por parte del Gobierno nacional generó un fuerte rechazo porque abre la puerta al encarecimiento de los medicamentos y deteriora el sistema de salud público.
Nicolás Kreplak, ministro de Salud bonaerense y referente del kirchnerismo en salud pública, declaró: “Es muy grave, el gobierno nacional derogó una normativa que hará que los medicamentos en el país sean cada vez más caros y empeore el sistema de salud”.
Defensa de la salud pública y el acceso a tratamientos
La resolución eliminada establecía límites para evitar que laboratorios extranjeros extendieran indefinidamente las patentes de medicamentos por cambios mínimos, una práctica que frena la llegada de medicamentos genéricos y biosimilares que permiten bajar costos y ampliar el acceso.
Kreplak ejemplificó la situación con tratamientos oncológicos: “Quien sufre cáncer o enfermedades autoinmunes necesita medicamentos de alto costo. El Herceptin de Roche cuesta 9.650.000 pesos, mientras que la copia nacional vale 4.000.000”, marcado contraste que perjudica a los argentinos y favorece a multinacionales.
Denunció además una presión internacional detrás de esta derogación: “Medicamentos provenientes de laboratorios de Estados Unidos o Europa. Hasta el secretario de Salud de EE.UU. visitó nuestro país para que Argentina acepte esta reglamentación”, en detrimento de la salud pública nacional.
Refuerzo desde el kirchnerismo: Daniel Gollán alerta sobre monopolios
El exministro de Salud Daniel Gollán, también del espacio K, destacó que la resolución protegía la patentabilidad justa en medicamentos y evitaba abusos para prolongar exclusividades de forma injustificada.
“Se hacen cambios mínimos sobre un mismo medicamento, sin alterar el tratamiento, para registrar una nueva patente y prolongar la exclusividad indefinidamente”, explicó, advirtiendo que sin esta reglamentación los precios subirán y afectarán tanto medicinas actuales como innovaciones.
Gollán recordó que el tratamiento para hepatitis C pasó de costar mil dólares por pastilla a cuatro gracias a regulaciones que favorecen el acceso público; sin embargo, la derogación pone en riesgo esta mejora e incrementaría costos hasta un 20%.
Finalmente, alertó sobre la posibilidad de que Argentina abandone la Organización Mundial de la Salud (OMS), algo que impactaría negativamente en el acceso a vacunas y otros medicamentos accesibles.
En tiempos en que las y los jóvenes, las familias y los barrios del conurbano bonaerense necesitan políticas públicas que fortalezcan el derecho a la salud, esta medida del gobierno nacional representa un revés que desde el kirchnerismo se seguirá denunciando y combatiendo para proteger la salud pública y el acceso equitativo a los medicamentos esenciales.


