La emblemática empresa alimenticia Georgalos confirmó el traslado de la fabricación de sus clásicos caramelos masticables Flynn Paff a China, una decisión que refleja las dificultades que enfrenta la industria nacional ante altos costos y tensiones laborales.
El presidente de la compañía, Miguel Zonnaras, admitió la medida debido a que los costos estructurales locales vuelven inviable la producción en el país. "Yo soy de ADN industrial, pero también muy pragmático en el sentido de que el proyecto tiene que ser rentable y sustentable en el tiempo", señaló, dejando en evidencia la dureza del contexto para las empresas argentinas.
Una realidad que afecta a la industria nacional
Este traslado se enmarca en un fenómeno preocupante, donde firmas como Lumilagro también anunciaron el envío de su producción a China, producto de la apertura indiscriminada de importaciones y las políticas de atraso cambiario que minan la competitividad local.
Zonnaras detalló que si bien el costo de la materia prima es similar a nivel global, "la logística golpea fuerte": traer un contenedor desde China cuesta unos 4.000 dólares, frente a 2.000 desde Córdoba, lo que impacta directamente en la producción argentina.
Además, mencionó la existencia de fabricantes extranjeros que producen para varias marcas tan solo cambiando envases y etiquetas, algo que contribuye a la pérdida de producción local.
Este cambio se produce en un contexto complejo, con suspendidos y conflictos laborales en la planta de Georgalos en Victoria, mostrando cómo las dificultades en las condiciones laborales y los costos altos afectan profundamente a los trabajadores y a la industria.
Este escenario pone en discusión la necesidad de un Estado presente que defienda la industria nacional, apoye a los trabajadores y fomente políticas que reviertan la desindustrialización que el país viene sufriendo en los últimos años.






