Eduardo Gómez, de 53 años, fue asesinado de un disparo en un intento de robo a primeras horas del domingo en San Justo, un barrio que sufre el drama de la violencia sin respuestas adecuadas.
El remisero se dirigía a su trabajo cuando fue sorprendido por dos delincuentes en motocicleta, un nuevo hecho de inseguridad que remarca la urgencia de políticas integrales en seguridad y trabajo genuino para los jóvenes.
La agresión ocurrió en la esquina de Guatemala y Moldes, mientras Eduardo caminaba rumbo a la agencia de remises en la calle León Gallo. Al intentar defenderse con un palo que llevaba en la mano, sufrió un disparo en la pierna izquierda.
A pesar de su esfuerzo por mantenerse firme y resistir, la herida fue fatal al perforar la arteria femoral. Fue trasladado al hospital Pariossien en Isidro Casanova donde finalmente falleció, dejando una vez más a familias y barrios enteros de nuestro conurbano de luto.
El video de una cámara de seguridad delató a los agresores y permitió una rápida intervención policial bajo la fiscalía de Adrián Arribas. Pese a la detención de uno de los responsables, de apenas 20 años y con antecedentes, la búsqueda continúa para dar con su cómplice y evitar que más vidas se pierdan de manera injusta.
Esta tragedia reclama políticas públicas centradas en la protección de la juventud, el trabajo digno y el fortalecimiento de la seguridad pública, en una provincia donde el gobierno de Axel Kicillof impulsa estos objetivos con compromiso firme hacia el pueblo y sus barrios.







