Un operativo en Ciudad Evita logró detener al principal cabecilla de una organización criminal que había sembrado terror con secuestros extorsivos y narcomenudeo en La Matanza.
La causa comenzó a desenmarañarse tras el secuestro de un ciudadano peruano ocurrido el 18 de marzo de 2024 en Villa Celina, quien fue privado de su libertad durante cinco días y trasladado por distintos asentamientos mientras sus captores exigían un rescate millonario bajo amenazas.
La investigación, impulsada por la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N° 1 de Morón y con el trabajo conjunto de la Policía Bonaerense y la Policía Federal Argentina, logró detener a varios integrantes de la banda, incluidos quienes enfrentaban pedidos de captura nacional e internacional por delitos graves.
Este grupo delictivo se especializaba en secuestrar a miembros de otras bandas para extorsionarlos y reafirmar su control territorial en los barrios de La Matanza, generando un clima de inseguridad especialmente para los sectores populares.
Las tareas de inteligencia y los seguimientos encubiertos permitieron a las fuerzas de seguridad ubicar al líder, quien exhibía armas de fuego para infundir miedo en los vecinos y mantener su dominio.
El Juzgado Federal N° 3 de Morón, a cargo del juez Juan Manuel Culotta, autorizó allanamientos en los monoblocks de Ciudad Evita, donde se abatió el brazo criminal del grupo y se incautaron armas y municiones, reforzando la lucha contra el narcotráfico y la violencia en uno de los municipios más poblados del conurbano.







