Matías Alejandro Visgarra Riveros, agente de 23 años de la Policía Bonaerense y miembro de la Unidad Táctica de Operaciones Inmediatas (UTOI) de La Matanza, está detenido acusado por el homicidio del docente y chofer de aplicación Cristian Pereyra, y se negó a declarar ante el fiscal Carlos Adrián Arribas de la UFI de Homicidios local.
El crimen ocurrió cuando Visgarra Riveros se subió como pasajero al vehículo del docente, un Chevrolet Corsa gris oscuro, sobre la Autopista Presidente Perón en Virrey del Pino. Según la reconstrucción oficial, disparó contra Pereyra, quien falleció casi de inmediato tras agonizar minutos en el lugar.

Luego del ataque, el policía habría conducido el auto hasta Ciudad Evita, donde lo abandonó cerca de las vías del tren Belgrano Sur, y caminó hasta la base de la UTOI a aproximadamente 15 cuadras del lugar.
Fuentes judiciales indicaron que Visgarra Riveros acumulaba una deuda superior a $1,7 millones en créditos y billeteras virtuales, un dato que se investiga para determinar si pudo haber influido en su accionar.
Tras la indagatoria, el fiscal se reunió con Brenda y Victoria, hermanas de Pereyra, para informarles el avance de la causa y brindarles acompañamiento en este momento de dolor.
Cristian Pereyra tenía 39 años y trabajaba como docente técnico en tres escuelas de La Matanza: la Técnica N° 2 de Ciudad Evita, la EEST N° 8 “Jorge Newbery” de Villa Luzuriaga, y la Técnica N° 10 de Villa Madero. Para sostener su economía, también se desempeñaba como chofer de aplicación, realizando más viajes por la delicada situación financiera que atravesaba.
Sus hermanas recordaron que en marzo, mes previo al asesinato, Cristian había tenido que aumentar sus horas de trabajo para poder pagar el alquiler y cubrir gastos imprescindibles.
Además, Pereyra era mecánico y amante de los autos, participando en encuentros de picadas en la región. Era padre de una niña de 3 años y vivía en Virrey del Pino junto a su esposa y familia.
Desde la comunidad educativa se expresó profundo pesar por su pérdida: la Técnica N° 8 anunció un día de duelo y envió condolencias a su familia y seres queridos, destacando el impacto del fallecimiento en la escuela y la pequeña hija.
Las hermanas manifestaron el fuerte vínculo familiar que tenían con Cristian, describiendo cómo la noticia devastó a toda la familia y subrayando el sufrimiento de sus padres.
“Estamos destruidos, no pudimos dormir pensando en que mi hermano estuvo tirado en la autopista agonizando y con miedo, quería estar presente en la vida de su hija. Estamos aquí por él, porque mis padres no pueden levantarse de la cama”, expresaron entre lágrimas.







