A 50 años del inicio de la última dictadura, el 24 de marzo se sostiene como un día fundamental para la reflexión colectiva y la reafirmación del compromiso democrático en Argentina.
El golpe de Estado de 1976 destrozó el orden constitucional y desató una brutal etapa de terrorismo de Estado, con 30.000 desaparecidos que marcaron para siempre la memoria popular y la historia nacional.
En medio de ese horror, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo surgieron como faros incansables de resistencia y verdad, sosteniendo el pedido de justicia y contribuyendo a la restitución de identidades de los nietos apropiados, ejemplo contundente de la militancia por los derechos humanos desde el pueblo.
La vigencia del 24 de marzo se manifiesta en actos, marchas y eventos culturales que atraviesan generaciones y territorios, consolidando la memoria activa frente a cualquier intento de olvido o negacionismo.
Cada conmemoración renueva el imperativo de fortalecer la democracia bajo los valores de memoria, verdad y justicia, con la frase emblemática y urgente que atraviesa la historia reciente: Nunca Más.







