La expresidenta Cristina Kirchner declaró en los tribunales de Comodoro Py en el emblemático caso de "los cuadernos de las coimas". Su intervención estuvo marcada por críticas profundas al Poder Judicial, cuestionando su imparcialidad y señalando prácticas mafiosas en la gestión de las causas.
Desde el inicio, Kirchner denunció el "manejo criminal" de las investigaciones y acusó a jueces y fiscales, en particular al fallecido juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli, de llevar adelante maniobras destinadas a afectar procesos judiciales con fines políticos.
"Más mafioso no se consigue", afirmó la expresidenta, al mencionar también el caso del espionaje ilegal vinculado al falso abogado Marcelo D’Alessio, que según ella reveló vínculos comprometidos dentro del Poder Judicial.
Durante la audiencia, ante la consulta del presidente del Tribunal Oral sobre antecedentes penales, Kirchner recordó públicamente su condena en la causa Vialidad, defendiendo así su derecho a participar en el proceso y denunciando la judicialización de la política.
Como la primera de 86 imputados, la expresidenta enfrenta las acusaciones de un supuesto sistema ilegal de cobro de coimas ligado a la obra pública durante los gobiernos kirchneristas, causa que reúne a exfuncionarios y empresarios.
Este proceso judicial cobró importancia a partir de los cuadernos de Oscar Centeno, que registraron supuestos traslados de dinero entre empresarios y funcionarios oficiales.
La fiscalía sostiene que esas anotaciones prueban una estructura organizada de pagos por contratos públicos ilegales.
La declaración de Cristina Kirchner continúa siendo un hito dentro de una causa con fuerte impacto político y social, que sigue su curso con nuevas indagatorias y desafíos al Poder Judicial.
