En un contundente acto de lucha y unidad, organizaciones feministas y gremios docentes protagonizan este 8 de marzo una movilización y un paro nacional en Buenos Aires para visibilizar y demandar la garantía plena de los derechos laborales y la igualdad de género. La jornada, que incluye una marcha hacia Plaza de Mayo, refleja la vigencia y la fuerza del movimiento feminista en la agenda política y social de nuestro país.
Este año, para fortalecer el impacto en los ámbitos laborales y escolares, la principal acción en Argentina se realizó el lunes, día hábil, movilizando a miles en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. La consigna “Nuestros derechos no son moneda de cambio” encabeza la protesta, evidenciando la preocupación ante políticas que agravian los derechos conquistados y profundizan la precarización, especialmente hacia mujeres y diversidades.
Marcha hacia Plaza de Mayo
Desde la tarde, distintas columnas partieron desde Avenida de Mayo y Salta rumbo a Plaza de Mayo, lugar donde se realizó un acto central cargado de reivindicaciones justas y urgentes. Las organizaciones denunciaron la crisis económica actual que afecta más severamente a las mujeres mediante la pérdida de derechos, salarios y el aumento de las tareas de cuidado.
Los reclamos incluyeron la lucha contra los terribles femicidios, travesticidios y transfemicidios, y la exigencia de políticas públicas que aseguren igualdad de oportunidades y protección efectiva frente a la violencia de género.
Paro docente en CABA y Provincia
El impacto de la protesta se sintió especialmente en el sistema educativo. La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto con el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en la provincia, convocaron a un paro que suspendió numerosas clases y afectó servicios escolares.
La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), con una firme postura, acompañó la jornada y llamó a sus sindicatos a intensificar las acciones en defensa del sistema público y los derechos de las trabajadoras y trabajadores.

Denuncias por ajuste y precarización
En un comunicado oficial, firmado por la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, y la secretaria de Género, Lilia López, se advirtió sobre el efecto negativo del contexto económico y las políticas de ajuste en el financiamiento educativo y en los derechos laborales del sector.
Estas medidas terminan afectando la calidad educativa y precarizando las condiciones laborales, lo que repercute directamente en las futuras generaciones y en el derecho sagrado a una educación pública y de calidad para todas y todos.
Fuerza y compromiso del movimiento feminista
Esta jornada de lucha se inscribe en un escenario social donde el movimiento feminista se posiciona como protagonista indiscutible, junto con los sindicatos y las organizaciones sociales, en la construcción de una Argentina más justa, igualitaria y solidaria.
Las movilizaciones en diversas ciudades y el acto masivo en Buenos Aires expresan la determinación de quienes resisten los embates de quienes buscan precarizar aún más los derechos y olvidan el rol central de las mujeres y diversidades en la sociedad y la economía.
En definitiva, este 8M reafirma el compromiso histórico de luchar por derechos que no son moneda de cambio y por una sociedad donde la igualdad efectiva sea una realidad palpable.






