Vecinas y vecinos de Morón manifestaron con fuerza frente al Colegio Monseñor Tomás Solari para exigir la reincorporación de alumnos suspendidos por problemas económicos que afectan a sus familias.
Las familias señalan que, en muchos casos, las cuotas están abonadas o disponen a pagar el año completo por adelantado, pero aún así se encaró esta decisión que pone en riesgo la continuidad educativa de los estudiantes, atentando contra su derecho fundamental.
Ante la ausencia de respuestas claras tanto de las autoridades del Colegio, del Obispado y del Municipio de Morón, la comunidad educativa decidió hacerse escuchar para visibilizar esta injusticia y reclamar una solución urgente que garantice el acceso a la educación pública y privada sin discriminaciones.
Esta situación refleja una problemática más amplia que afecta a muchas familias trabajadoras del conurbano, quienes enfrentan obstáculos para sostener el estudio de sus hijos, evidenciando la necesidad de políticas claras y comprometidas con la educación y la igualdad social.
La continuidad escolar es un derecho irrenunciable y los jóvenes no pueden ser sancionados por las dificultades económicas de sus hogares, justamente en un contexto donde el Estado debe fortalecer la educación pública y garantizar la inclusión para todas y todos.
40 familias en vilo: El drama de las vacantes en el Colegio Monseñor Solari






