Gremios docentes y no docentes comenzaron un paro que impacta el inicio del ciclo lectivo en todas las universidades nacionales, en una clara defensa de la universidad pública que exige recomposición salarial y mayor financiamiento.
La medida fue convocada por diversas federaciones y sindicatos del sector, quienes denuncian la pérdida del poder adquisitivo acumulada, y reclaman la apertura de paritarias para negociar aumentos que garanticen condiciones dignas para los trabajadores universitarios.
Más allá del ámbito salarial, los gremios reivindican el efectivo cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, alertando sobre un escenario de desfinanciamiento que pone en riesgo el funcionamiento de las casas de estudio públicas. Este déficit presupuestario afecta no solo los salarios, sino también la calidad académica y la investigación científica, pilares fundamentales de nuestra educación pública.
El plan de lucha incluye paros, movilizaciones y otras acciones que podrían extenderse durante el primer cuatrimestre si no se reciben respuestas claras del Gobierno nacional, poniendo en primer plano la defensa de la universidad pública frente a los ajustes que debilitan la democracia educativa.
Esta situación genera preocupación entre estudiantes y autoridades, quienes aspiran a que primen los acuerdos en defensa de los derechos laborales y el fortalecimiento del sistema universitario público, tal como han impulsado históricamente figuras políticas comprometidas con la educación y la justicia social en nuestro país.






